Interesante relato del comandante del Tiger I con número táctico '231' (2./sPzAbt.503), Leutnant Zabel, donde se describen los daños producidos en su vehículo durante el ataque a una muy fuertemente defendida posición soviética.

Como curiosidad: Una enumeración de los daños sufridos por este vehículo así como una fotografía del mismo tomada tras los combates, puede encontrarse en la página 4 del D656/27 'Tigerfibel' (!)

Impresiones sobre los daños provocados por el enemigo en el Panzer VI
durante los combates del 10. y 11.2.1943 en la hacienda colectiva al oeste de Ssemernikowo.



Durante el ataque el 10. y el 11. de Febrero de 1943 a la hacienda colectiva al oeste de Ssemernikowo, el grupo de combate Sander (Kampfgruppe Sander) tenía ante sí un enemigo muy poderoso.

Los Tiger, como pelotón de vanguardia muy por delante de los vehículos ligeros, atrayeron de forma muy especial el fuego enemigo. El fuego enemigo iba dirigido principalmente contra la zona frontal y flanco derecho. El enemigo, equipado principalmente con tanques, cañones anticarro e infantes con fusiles anticarro, abrió el fuego a gran distancia.

Al início de los combates mi vehículo fué alcanzado frontalmente por un proyectíl de 7,62 cm en la zona del conductor. Los eslabones de cadena de repuesto que se encontraban fijados en esa zona con una barra metálica fueron destrozados. En el interior del vehículo se percibió como un estallido seco acompañado de una ligera vibración. A medida que los Tiger se acercaban al pueblo, el ruido de los estallidos y las vibraciones provocadas por los impactos de proyectiles anticarro de 7,62 cm aumentaban. De igual modo se podían observar multiples impactos en la zona frontal y lateral que producían grandes llamaradas.

La tripulación observó ademas estallidos de un color claro acompañados de llamaradas amarillas. Se trataba sin lugar a dudas de impactos de fusiles anticarro.

Poco tiempo despues la cúpula del comandante fué alcanzada por un proyectíl anticarro de 4,5 cm. Los soportes del bloque Kinon (Kinonblock) fueron arrancados. El bloque quedó atascado y debido a los gases de la explosión se volvió totalmente opaco. Un segundo impacto en la cúpula del comandante arrancó los soportes de la tapa de la cúpula, cayendo estos al suelo del compartimento de combate. En el interior del compartimento se percibía un muy desagradable olor a polvora así como un gran aumento de la temperatura. La tapa de la escotilla del cargador, que se había atascado y por ese motivo no había podido cerrarse por completo, fué alcanzada varias veces por fusiles anticarro, por lo que sus soportes tambien fueron destrozados. La tapa quedó bloqueada de tal forma, que tras los combates solo pudo ser abierta mediante una palanca. En la cúpula del comandante se contabilizaron dos impactos de cañón anticarro de 4,5 cm así como aproximadamente 15 impactos de fusíl anticarro.

A lo largo de los dos días el enemigo destruyó cada vez nuestras ametralladoras. De igual modo se destruyeron los botes lanzadores de humo de la torreta. Los gases penetraron en el interior del vehículo y la formación de humo fué tan masiva que durante un determinado tiempo el vehículo quedó fuera de combate.

A medida que los Tiger se acercaban a la hacienda el fuego enemigo aumentaba. Cada impacto era percibido como una gran explosión, una ligera vibración del vehículo así como por desagradables gases de polvora y llamaradas amarillas.

La tensión en todos los miembros de la tripulación era tan grande que estos perdieron toda noción del tiempo, hambre ó cualquier otra necesidad. A pesar de que el ataque duró más de 6 horas, a las tripulaciones les pareció que su duración fué mucho menor. Tras ser alcanzados de nuevo por un proyectíl anticarro de 7,62 cm en el mantelete, los tornillos de soporte del cañón fueron destrozados, el amortiguador del cañón perdió líquido de freno y el cañón quedó bloqueado en su posición posterior. Debido a un fallo eléctrico el sistema de cierre no podía ser actuado.

Debido a las vibraciones causadas por nuevos impactos, el sistema de radio se averió, la palanca del cambio de marchas así como el accionamiento del pedal de gas fueron dañados. Al ser destruidas las protecciones de los tubos de escape se produjo un incendio que pudo ser apagado.

Nuevos impactos en la torreta destrozaron los tornillos posteriores del anillo de la torreta. Debido a las constantes vibraciones el sistema de giro se atascó en varias ocasiones.

Una carga explosiva fué lanzada sobre el vehículo provocando un gran estallido, una gran humareda y un aumento de temperatura.

En mi vehículo se han contabilizado 227 impactos de fusiles anticarro, 14 impactos de proyectiles de 5,2 cm y 4,5 cm así como 11 impactos de 7,62 cm. El sistema de rodadura derecho había sido muy seriamente dañado por fuego enemigo. Varias ruedas habían sido totalmente destruidas. Dos brazos oscilantes habían sido totalmente averiados por efecto de impactos. Una rueda tensora había sido arrancada de su soporte. A pesar de todo, el Tiger pudo posteriormente recorrer todavía una distancia de aproximadamente 60 Km.

Los impactos han provocado grietas en las soldaduras. Como causa de las vibraciones provocadas por los impactos se ha producido una fuga en el depósito de gasolina. Las cadenas fueron alcanzadas en varias ocasiones por proyectiles anticarro, si bien no ha peligrado en ningún momento la operabilidad del Tiger. Debido a los muchos impactos se han producido con seguridad más averias técnicas que todavía no hemos descubierto.

Por último ha de decirse que el blindaje del Tiger ha cumplido con su finalidad. La tripulación solamente ha podido alcanzar sus objetivos al saberse protejida por un fuerte blindaje. Aún y así ha sido necesario el mayor compromiso de todos los miembros de la tripulación.

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