Informe redactado por el comandante del Panzerjäger-Abteilung 616 (Sfl) el 1.3.1943 donde se critica el poco tiempo disponible por la tropa para la instrucción y formación con los nuevos y en parte especiales vehículos.

Nota del traductor: La denominación "Marder" (existente en las versiones I,II,III) no sería introducida hasta finales de Febrero de 1944 (!)
Panzerjäger-Abteilung 616 (Sfl)
El comandante


Informe sobre las experiencias vividas



El 21.1.1943 en Kastornoje el batallón recibió de la 4. y de la 18. Panzer-Division:

18  7,62 Pak 36 (Sfl) sobre chásis de Panzer 38(t)
3  7,5 Pak 40 (Sfl) sobre chásis de Panzer II

Seis de los cañones autopropulsados (Sfl) recibidos de la 18. Panzer-Division no se encontraban en estado operativo.

Durante la entrega de los vehículos el personal de acompañamiento (Begleitpersonal) no fué capaz de explicar en detalle los cañones autopropulsados. Tampoco se nos entregó la documentación de uso del chásis y del cañón.

Debido a que los chásis y los motores de los cañones autopropulsados eran totalmente nuevos para el batallón, la instrucción realizada por el personal de acompañamiento fué totalmente insuficiente, especialmente en referencia al Panzer 38(t) pues se trata de un diseño especial, en particular su embrague y caja de cambios.

Las escasas piezas de recambio entregadas eran totalmente insuficientes. Tampoco se pudo conseguir rapidamente nuevas piezas de recambio.

El batallón, que ya había entrado en combate el 25.1.1943 en la zona de Gorschetschnoje, dispuso para la instrucción en el chásis y el cañón unicamente de 3 días. Este tiempo no bastó para instruir a los conductores y los servidores del cañón, ademas los servícios técnicos del batallón (Schirrmeister, Waffenmeister) tampoco conocían estos vehículos. La propuesta de que se nos asignára un técnico de Skoda fué rechazada.


Durante el transcurso de las operaciones del batallón un gran número de cañones autopropulsados (11) sufrió averías y tuvo que ser volado por los aires:

7 cañones autopropulsados por averías en el embrague
1 cañón autopropulsado por avería en la caja de cambios
1 cañón autopropulsado por avería en el radiador
2 cañones autopropulsados por atascamiento del sistema de cierre del cañón

En la mayoría de casos se trató de pequeñas averías, aún y así estas no pudieron repararse debido a la insuficiente instrucción y falta de piezas de recambio.

Como resultado del desajuste de los cañones se perdieron tras el primer combate 3 vehículos. Un cañón autopropulsado alcanzó su objetivo al 7. disparo tras modificar el punto de mira en la altura y ancho del objetivo.


En resumen hay que considerar que de haber dispuesto del suficiente tiempo de instrucción, así como de un mínimo de asistencia técnica estas grandes pérdidas de valioso material hubieran podido evitarse.



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